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diumenge, 24 d’octubre del 2010

Llàgrimes

Hi ha diversitat de plors i diversitat de  llàgrimes. A vegades plorem per fora amb gran llàgrimes i altres plorem per dins sense vessar ni una sola. Però el plor i el dolor són inevitables i ens acompanyen sovint. I és bo que així sigui perquè poder plorar quan hi ha dolor és purificador. És dolent reprimir les llàgrimes per no mostrar debilitat quan tots –sí, tots- som dèbils davant de moltes situacions a les que ens enfronta la vida.

Plorar no és sinònim de debilitat. Més aviat és propi de persones sensibles, de persones que són i se senten humanes. I, justament perquè són humanes, gaudeixen, sofreixen, riuen i ploren. Cal deixar lloc per al dolor i les llàgrimes tal com el deixem per al riure, el gaudi i l’alegria.

Explica la història que Boabdil, l’últim rei moro de Granada, va plorar quan va perdre la ciutat i sortia capcot i trist cap a l’exili. Explica la llegenda que va baixar del cavall i, des d’un turó d’on encara es veia la ciutat, va girar-se i va plorar en veure que havia de deixar aquell paradís que havia construït al llarg dels anys. Va ser llavors quan Aixa, la seva mare, va pronunciar la frase que s’ha fet famosa i que ha arribat fins a nosaltres: “Plora, plora com una dona el que no vas saber defensar com un home”.

Aquí hi ha justament l’error. Els sentiments són propis de dones i d’homes. Com el plorar i el riure. Com el dolor o l’amor. Com la soledat i la buidor. I saber expressar aquests sentiments és necessari i n’hauríem d’aprendre tots plegats.

Plorar també és propi d’homes i hauríem de saber trobar els moments i els espais que mereixen un silenci interior per plorar, per pensar, per ser més sensibles, per valorar les pròpies emocions i la des altres. PER ACOMPANYAR I PER ACOMPANYAR-NOS, que és el que necessitem tots per transitar per la vida.

dilluns, 10 de maig del 2010

La Juana, mi abuela

La JuanaAquest text no és meu. És d'un noi amic meu que el va escriure per a la seva àvia Juana, a qui jo conec molt bé i a qui també estimo molt. La Juana ja ha fet 90 anys i va lleugera com una daina i conserva un bon humor i un esperit extraordinaris. 

Aquest text respira estima i tendresa per tots costats i fa un retrat perfecte -us ho ben asseguro- de l'àvia . Bé, un retrat millorat per l'amor, que és el millor retrat que pot haver-hi.

La Juana va néixer, va créixer i ha viscut tota la vida a Colmenar de Oreja (Madrid). Sempre que he anat a visita els seus fills, de qui sóc amic d'anys, també l'he visitat a ella i sempre m'ha obert de bat a bat les portes de casa seva i les portes del seu cor. Un cor gran com casa seva. Ella és una dona extraordinària, així com ho és tota la seva família.

Jo també m'estimo la Juana i m'hauria agradat escriure i descriure tant bé com ho fa el seu nét aquest gran dona. Com que no ho sabria fer millor, us deixo el text del seu nét Jesús

“La Juana, mi Abuela”

Mi Abuela Juana tiene las manos pequeñas, y mueve los dedos graciosos cuando busca la pimienta en la cocina.

Ninguno entendemos bien cómo ve, y cómo hace para oír sólo lo que quiere. Se le acerca la cara a los extraños, y parece que les besa, para mirar de quién son, o cómo son, y pensar en si recuerda.

Mi Abuela Juana nunca miente, pero saluda al que habla en el poyete del callejón, como lleva haciendo siempre y que yo sé que no conoce.

No le tiene ningún miedo a la muerte, a la que espera cada día, deseosa de irse ya con su marido, pero, sin embargo, y a diferencia de muchos jóvenes, disfruta de la gloria de la vida sencilla, de si hace sol, de una buena lluvia, de sus vasos de leche, de sus pechugas de pollo y de su yogurt natural.

Mi Abuela Juana no le teme al aceite hirviendo, no le importa quemarse, y rebusca con deditos gastados la croqueta para girarla, y acerca la cara a un palmo de la sartén, para ver bien lo que hace, porque tiene “una mancha blanca, así como borrosa, que no la deja”.

Habla sin parar, La Juana, y recuerda todo el rato… cada medio minuto deja caer una frase referente a “la Julita”, o a “Madre” o a lo bueno que es su hijo o lo era su marido.

Tiene expresiones mi Abuela que ya no se usan en el pueblo, como “na mueles” o “aviarse”, como “galán mío” o “a compral”, y divierte a cualquiera que la preste diez segundos.

Cuando se ríe es joven la Juana, la “Zurdeque”, y estoy seguro de que lo hace cada día.

Que contenta se pone si la voy a visitar y qué rápido cuelga el teléfono si la llamo porque sabe “que esto corre” y no está la vida “pa gastal”, aunque le llame de “mu largo” me oye bien y me grita: “hala pos tu ten cuidaito que yo estoy mu bien” y te deja la palabra en la boca y yo me quedo hablándole un rato, dentro de mí, como hace ella y le digo que la quiero y que pronto pasaré a verla…

Ha decidido mi Abuela en los noventa, pasar una segunda adolescencia, y desobedecer a mi tía en las pastillas y quedar en su casa con las amigas, algunas de ocho años y otras de noventa y cinco, para pasar largas tardes divertidas en silencio, dejando, de vez en cuando, caer alguna frase-pincelada, que le da un extraño carácter de diálogo al mágico momento.

No se deja nada en el plato. Ni en el suyo, ni en el bol de la ensalada… y repasa con el pan sobrante todo el aceite que queda, y los trozos de lechuga se los come ya sin ganas, depués de haberla oido decir, “UUUUUUh! Ya no quiero más eh?” varias veces.

Tiene dos hijos mi Abuela, que deberían ser 4, y nos cuenta con penita la Juanita que perdió, que nos perdimos. Eran siete hermanos, “tós mu buenos” sobre todo un tal “Constan” al que nombra con algo especial en la voz y en la mirada, algo más manchada.

Cinco nietos que quiere más que a su vida, y de eso no tengo duda, y biznietos que mirándoles a su lado, les saca parecidos de barbilla o de expresión a algún otro familiar.

La quiero mucho a la Juana, y aprendo mucho de ella, del como de la bondad y del fondo de la humildad y de la vida sencilla, del valor de la familia, de sus cosas y del hogar.

Le gusta lavar a mano, como lo hizo toda su vida y come en platos de porcelana vieja, blancos con el borde azul o rojo y bebe agua del grifo, que “ahora si está güena” en vasos que le dieron con la nocilla.

En su casa hay un portal, una alcoba y un patio. Una cámara y unas escaleras por las que se cayó su madre. Un cuarto que lleva ahí ni se sabe y un espejo al que nunca se miró, porque lo habrá colgado mi abuelo, que era bastante más alto. En el patio se hechan de menos los tiestos, el corral y el gran almendro. La ropa tendida en la puerta del porche, donde colgaban los melones del techo. En la puerta de la cueva, donde esperan las tinajas, recordando el ruido de las bombas de la guerra, hay apiladas unas cuantas herramientas de herrador.

Tantas historias olvidó la Juana… y ahora simplemente forman parte de ella. Yo me quedo con sus besos, con sus manos arrugadas, y con su grito de sorpresa cuando me ve paras la puerta. Me está esperando y a la distancia, sentada junto a la ventana me reconoce y se levanta casi de un salto, con la sonrisa puesta. “Que te hago de comer”, es lo primero que pregunta…

Esa es mi Abuela, Juana García García… (decía)…)

No me hace falta que se vaya, para por fin saber, que era esa (y sigue y seguirá siendo) la magia, la chispa, el arte y la sombra del arte de su amor, esa persona que tanto y tanto nos impresionó… y la que me dejó alucinado para toda mi vida… cada día lo entiendo mejor.

Una pareja que, sin pretensiones, nos dejó la historia de amor más sincera e increíble de la familia. Personas como mi abuela, hacen que uno crea en el ser humano, en la bondad, y en la humildad de los corazones bien cuidados. Hasta en el amor verdadero uno cree si la conoce…

No recuerdo verla nunca enfadada, ni rechistando, ni quejándose de la comida, o de si llegar tarde o de si pones los pies en el sillón. Le encanta vernos comer, y que durmamos hasta tarde. Se ha ganado a pulso, día a día (que son muchos), el cariño y el respeto extraordinario de todos los que “quedamos”.

Me gustaría saber, si algún día yo tendré nietos, para contarles quienes eran José y la Juana.

Para entretenerles con trabaluengas y canciones y contarles historias de mis viajes y de mi vida…

Sólo haberles conocido me hace sentir agradecido cada día que les miro, en mi mirada, en mis manos, en mis pensamientos… y me siento orgulloso cuando pienso que han conseguido hacer de mí una buena persona.

Muchas veces me pregunto Quién será la Juana que les hará croquetas, y natillas a mis nietos, y se encargará de quererme siempre?.

De la misma manera que cambié el “te echaré de menos” por un “te llevaré siempre conmigo” cuando el abuelo nos dejó, pensaremos todos en nuestra Juanita cuando cierre los ojos… y deje de vernos crecer.

Hasta para eso son humildes mis abuelos, que TODO se merecen.

Me resulta difícil transformar esa humildad infinita en potencia y ganas de dedicarle algo grande, porque sé que prefiere que me lo quede para mí, que más falta me va a hacer… pero esta noche, cuando enciendan los focos del teatro, y me toque justificar la magia que he heredado, la miraré, como hago siempre, en mis manos y en mis ojos y respiraré profundo en su garganta, para convertir en miles de aplausos este ansia que me han dejado de querer ser feliz y demostrar al mundo de la pasta que estoy hecho.

JESUS FORNIES DIAZ

dimecres, 21 d’octubre del 2009

Les mascotes.

Ahir parlava d'una noia del meu taller a qui se li havia mort la gosseta. Avui me n'ha tornat a parlar i m'ha explicat amb tota mena de detalls com la va veure sofrir i morir. Es veu que havia menjat alguna cosa enverinada... I m'ha tornat a repetir el molt que va plorar i com va demanar a la seva mare que l'enterressin en un racó de l'hort on ja hi havien enterrat tres o quatre gossos més. És el seu cementiri d'animals particular.

Com passa amb altres pèrdues, les persones que pateixen la d'un animal  que estimen han de passar per un procés de dol, que a vegades fins i tot pot durar un parell de mesos. Avui he volgut llegir una mica sobre aquest tema, més per curiositat que per res més. Llegia que fins i tot hi ha persones que han d'anar al psicòleg perquè problemes com aquest i, fins i tot més banals, poden afectar la persona més del compte si aquesta situació dura un temps llarg.

El dol per una mascota comprèn diverses fases que poden superposar i que no necessàriament segueixen un ordre consecutiu. Una de les classificacions d'aquestes diferents fases és la d'Elisabeth Kübler Ross, psiquiatra i autora de diversos llibres sobre el procés de morir: la negació, la ira, la negociació, la depressió i l'acceptació.
- La primera fase, de negació, és una etapa d'incredulitat, en la qual els afectats per la mort d'un ésser estimat no acaben de creure's la seva pèrdua i la neguen constantment i, fins i tot, segons Kowalski, alguns arriben a sentir respirar l'animal .
- En fase de la ira o enuig, la segona, afloren sentiments de ràbia i frustració per la pèrdua experimentada.
- En la tercera fase, o de negociació, la ira es va dissipant a la vegada que es va afrontant els fets.
- En la quarta fase o de depressió-que també es pot experimentar des de les anteriors fases de la ira i la negociació-se sent la pena per la separació de l'ésser estimat.
- I en la cinquena, o d'acceptació, s'accepta la pèrdua i es recobra l'esperança en la vida.

Una vegada que s'ha superat el dol, els amants dels animals poden plantejar-se la convivència amb una nova mascota. Encara que la mort d'una d'aquestes criatures sigui recent, la veterinària Beatriz Morén recomana no demorar molt l'adquisició d'una altra mascota a les persones que estiguin segures de voler viure amb animals. També diu que mai substituiran totalment el buit que senten.

Sobre això, afirma que reemplaçar l'animal mort amb una nova mascota pot ser una bona mesura per recuperar-se del cop, encara que mai cal fer-ho de seguida  a la seva mort. "Abans cal passar el dol per la pèrdua, igual que amb una persona. És bo sentir-se trist, plorar i, fins i tot, enfadar-se amb el món, negar-ho i, amb el temps, reemplaçar la mascota".

Adquirir-la massa aviat podria ser contraproduent per als nens, que podrien arribar a "agafar mania al nou animal, en tenir un altre caràcter i ser diferent" a l'estimat company de jocs que han perdut. I, en el cas d'una persona d'edat avançada, cal assegurar-se que està en condicions de fer-se càrrec d'un nou amic i que aquest estarà ben atès.

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diumenge, 31 de maig del 2009

Pa i vi.

 

En la nostra cultura el pa i el vi són més que simplement aliment bàsic i quotidià. En altres cultures serà l’arròs, la cervesa i qualsevol altre aliment.

El pa i el vi per a la nostra cultura formen una parella indestriable. L’un acompanya l’altre i l’ un fa més bo l’altre. A més d’aliment, per a nosaltres són simbòlics.

En la vida no tot és pa. També hi ha vi. Hi ha els seus moments seriosos, de feina callada, treball senzill, amagat, repetitiu i cansador. Però, de tant en tant, arriben els moments alegres, de celebració joiosa i d’alegria efervescent.

Les persones necessitem les dues coses: Feina, aliment, eficàcia, suor…

Però també necessitem: Alegria, proximitats, respecte, caliu, celebració, amistat…

Necessitem acollir i sentir-nos acollits. Necessitem entendre i ser entesos i acceptats.

Crec que és una bona reflexió per començar un mes de Juny en que s’acaba un curs, es recolliran fruits i es tancaran portes de col·legis, instituts i feines diverses.

Un mes en que el pa i el vi es barregen indestriablement. Un mes en que la feina i les vacances van de bracet.

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dimarts, 3 de febrer del 2009

Una mica més sobre llàgrimes…

Un amic psiquiatra, que de tant en tant llegeix el meu blog, m’ha fet arribar un comentari sobre les llàgrimes, els sentiments i tota una colla de precisions sobre coses del seu ram: el seu ram són les emocions, els sentiments i el viure (gaudir i patir) de les persones. Sobre la vida, en definitiva.

Em diu que és cert tot el que dic sobre les llàgrimes de Federer, però que encara s’hi podria fer una altra lectura (i moltes altres diria jo)… Sobre els sentiments s’ha escrit molt i encara s’escriurà molt. Els sentiments són una cosa massa rica per tal que es puguin explicar, per més llibres que s’escriguin sobre el tema.

El meu amic em comenta que, possiblement, una de les coses que va fer plorar tant desconsoladament a Federer fou el fet d’adonar-se que li havia passat una oportunitat d’or per a seguir de número 1 en el món del tennis, El fet de que s’adonés que ja no és discutible; que hi ha algú que el guanya i el guanya en inferioritat de condicions (recordeu que Nadal acabava de jugar un partit que durà més de 5 hores….); el fet de que el temps no passa en va inclús quan encara s’és jove (una cançó deia: “el tiempo pasa, nos vamos volviendo viejos”)….

Tot plegat fa que les llàgrimes de Federer es puguin llegir en un altre context. Les llàgrimes poden expressar tantes coses que tots en podem fer moltes lectures. Però aquesta del meu amic m’ha semblat interessant.

Com interessant és el que em diu: que no hem de tenir por de plorar; que plorar és sa, és beneficiós, és terapèutic, és catàrtic, és humà, és beneficiós, és descarregador de tensions, és bo per renovar sentiments, és bo per unir les persones, és bo per fer-nos sentit petits, poca cosa, dèbils, persones….

Per tant, us convido a plorar quan en tinguem ganes. Homes  -sí, també els homes- i dones, plorem quan en tinguem ganes. La nostra salut psíquica ens ho agrairà!

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